martes, 19 de febrero de 2013

Como ausente

Llevabas el coche al taller y renunciabas a la factura para no pagar el IVA. Lo sabías. Te iba bien. Callabas. Te salía un trabajito extra por las tardes que ni te planteabas declarar. Lo sabías. Te iba bien. Callabas. Acudías al dentista y (oh, casualidad!) te obligaba a pagar todo en efectivo. Lo sabías. Te iba bien. Callabas. Y vendías tu piso de la playa y accedías a la oferta del banco (DEL BANCO) para cobrar la mitad en B y así esquivar una parte de los tributos al fisco. Lo sabías. Te iba bien. Callabas. Y las horas extras que te abonaba el jefe. Lo sabías. Te iba bien. Callabas. Y reelegías por mayoría absoluta a políticos imputados o involucrados en escándalos de corrupción. Lo sabías. Te iba bien. Callabas. Y tenías amigos que trabajaban por su cuenta en negro mientras cobraban de la prejubilación o de la paga por invalidez absoluta. Lo sabías. Te iba bien. Callabas. Y sabías que, así en general,  empresarios, políticos, duques e infantas, banqueros, profesionales de toda estirpe, presidentes y concejales, en mayor o menor medida, trincaban. Pero te iba bien. Y callabas. 

Ya no te va tan bien. Es probable incluso que te vaya de pena. Y jode. Jode mucho recordar que muchos se han forrado a tu costa. Y no sólo a costa de tu dinero,  sino a costa también de tu camaradería, de tu complicidad y de tu connivencia.  Arraigadas en un sistema que te ha ido despojando día tras día de casi todo, mientras tú, in eligendo, in vigilando, callabas como ausente convencido de que te enriquecía.

martes, 8 de enero de 2013

Los bancos acuerdan pagar en EEUU 8.500 millones de dólares por abusos inmobiliarios


Una decena de bancos acordó con la Reserva Federal el pago de 8.500 millones de dólares por abusos durante las ejecuciones hipotecarias, y parte de ese dinero irá directamente a los afectados por desahucios. En un comunicado, la Reserva Federal (Fed) anunció que 3.300 millones de dólares irán directamente a unos 3,8 millones de personas que fueron víctimas de estas prácticas abusivas y que perdieron sus casas entre 2009 y 2010, en el peor momento de la crisis inmobiliaria estadounidense.

Las personas que perdieron sus casas y que cumplan los criterios de elegibilidad podrán recibir compensaciones que irán desde algunos cientos de dólares hasta los 125.000 dólares de máximo, dependiendo de los errores cometidos. La Reserva Federal dijo en un comunicado que han aceptado este acuerdo "porque provee grandes beneficios a los consumidores sujetos a servicios hipotecarios injustos" y permitirá el pago de compensaciones de manera mas rápida. Las autoridades se pondrán en contacto a finales de marzo con las personas que podrán recibir el dinero.

Otros 5.200 millones irán a un fondo de asistencia hipotecaria, para permitir modificaciones en la financiación de préstamos inmobiliarios y para solucionar "deficiencias de juicio" en los procesos en los que estaban implicados estos bancos. Entre las entidades financieras que deberán pagar compensaciones se encuentran grandes bancos como Citibank, Bank of America, JP Morgan Chase, MetLife Bank, PNC, Wells Fargo, SunTrust, Sovereign o Aurora y US Bank.

La Reserva Federal y la Oficina del Interventor (OCC), que también participa en la investigación y la administración de acuerdo, están en discusiones aún con el banco HSBC y otros bancos respecto a los mismos problemas. Este último acuerdo se produce casi un año después de que los gobiernos federal y estatales consiguieran un pago récord de compensaciones por más de 26.000 millones de dólares con los cinco mayores bancos del país por abusos en las ejecuciones inmobiliarias.

Agencia EFE, Washington, 7-1-2013

jueves, 27 de diciembre de 2012

Violencia antisistema


  Como lanzar tuercas, piedras, quemar coches y contenedores. Exactamente igual. Esta imagen rezuma, induce, incita, rebosa violencia.

Violencia moral, política, de clase. Más que una provocación, una burla. Un desprecio feroz y sectario hacia los gobernados. La gente se arroja al vacío desde sus balcones embargados cansados de esperar soluciones . Que no llegarán porque dedican el tiempo a jugar en sus escaños. Con tus votos, con mi dinero, con nuestras vidas.

Violencia hacia quienes sufren sus políticas o la ausencia de ellas. Juguetear con la cerilla sobre la hojarasca. Un estímulo más a los aletargados salvapatrias. Que el día menos pensado desembarcarán en las plazas de nuestros pueblos ondeando apolilladas banderas, voceando eslóganes de ocasión, y proponiendo alternativas a un parlamentarismo que, vosotros, carcomas de la democracia, habéis hecho tanto por echar por tierra.


España, potencia exportadora de armas

 

  No, al parecer es cierto y no en todo estamos tan mal. Vale que seamos el ejemplo de lo que no hay que hacer como país para los americanos en sus campañas electorales. Que nuestro sector financiero tenga en jaque a la Unión Europea. Que las cifras de desempleo no tengan parangón en casi todo Occidente. Que los niveles educativos sean más parecidos a los de países en vías de desarrollo que a los de nuestro entorno. O que los presupuestos destinados a cooperación y desarrollo nos pongan de nuevo a la cola del mundo. Pero seguimos teniendo el "honor" de conservar nuestra posición de privilegio en el ránking de países exportadores de armas, a pesar del descenso en las ventas respecto a años anteriores. Algún breve apunte sobre nuestros principales clientes:

  - EEUU: 8 millones y medio de euros, el 95% de las armas de fuego que exportamos. Hace sólo unos días nos sobrecogía la noticia de una nueva matanza, esta vez en una escuela de primaria, con más de una veintena de niños muertos.

  - Venezuela: En términos generales es nuestro principal cliente. Compró armas por valor de 164 millones de euros en el primer semestre del año. De acuerdo con las cifras oficiales, en 2011 murió más gente en Venezuela por arma de fuego que en la guerra de Irak. En concreto, 18.850 personas. Está entre los 15 países más violentos del mundo.

  - Bahrein: Adquiere armas a España por un valor superior a los 7,5 millones de euros. Es uno de los países que aplasta con éxito su particular primavera árabe. Desde que comenzaran las protestas contra el tirano Hamad Bin Khalifa, se calcula que la represión se ha cobrado más de 100 muertos, más de 4500 personas han sido detenidas de las cuales 1300 siguen arrestadas, 1866 han denunciado haber sido torturadas, y 35 mezquitas shías han sido destruidas.

I+D. Marca España. Compromiso con DDHH.

8 años del tsunami en el Índico

martes, 25 de diciembre de 2012

El mensaje que el Rey estuvo a punto de dar

 

Buenas noches,

En esta Nochebuena, como cada año, quiero reflexionar con vosotros sobre lo que nos preocupa y también sobre nuestras esperanzas.

En concreto, me gustaría referirme a tres asuntos: la crisis económica, la fortaleza de España como nación europea e iberoamericana y la necesidad de reivindicar la política como instrumento necesario para unir las fuerzas de todos y acometer la salida de la crisis y los retos que tenemos por delante.
No creo exagerar si digo que vivimos uno de los momentos más difíciles de la reciente historia de España.

La grave crisis económica que atravesamos desde hace unos años ha alcanzado una intensidad, una amplitud y una persistencia en el tiempo que nadie ha sabido prever, atajar o paliar. Los ciudadanos sufren hoy su rigor, que está poniendo en entredicho el bienestar de no pocas familias. Pienso en tantas personas de todas las edades, pero muy especialmente en muchos jóvenes, que se levantan cada día con sensación de inseguridad y desánimo por la difícil situación de sus economías, la falta de empleo y las inexistentes perspectivas de futuro.

Es lógico que exista pesimismo ante la falta de respuesta de nuestros gobernantes, y que sus efectos se dejen sentir en la calidad del clima social que vivimos. Dice mucho del estado de salud de nuestra ciudadanía el que, ante la ausencia de soluciones a los problemas que les cercenan sus proyectos de vida y ante los continuos ataques hacia sus derechos conquistados, salgan a tapar las calles como repulsa a unas políticas que aplastan los intereses del pueblo en beneficio de los de siempre.

Ése pesimismo está además generando un desapego hacia las instituciones y hacia la función política que no hace otra cosa que recordarnos que ésta lleva demasiado tiempo sin cumplir con su obligación: gestionar nuestro estado del bienestar velando por la igualdad de derechos y oportunidades independientemente de la condición social, económica, racial o de género de sus ciudadanos.

Frente a este pesimismo, como frente al conformismo, cabe encontrar nuevos modos y formas de hacer algunas cosas que reclaman una puesta al día. Y de entre esas cosas no excluiré la institución a la que represento. La Monarquía se ha visto implicada en los últimos tiempos en situaciones que no han hecho más que contribuir a ese desprestigio. Y es por ello que no puedo eludir la autocrítica hacia comportamientos poco o nada ejemplarizantes que han tenido lugar en mi entorno más cercano.

Ahora más que nunca cualquier representante público debe velar con celo la pulcritud de sus actuaciones y comportamientos. Por honestidad, por sentido de la responsabilidad, y por el respeto a la imagen que proyectan del sistema al que representan. El peso de la ley sobre quienes se han aprovechado o han sacado rédito de su posición de privilegio, debe contribuir a restablecer la credibilidad y el buen nombre de la cosa pública. Caiga quien caiga.

La realidad actual es compleja y no siempre fácil de entender ni de solucionar en el corto plazo. Austeridad y crecimiento deben ser compatibles. Pero hay conquistas y derechos irrenunciables que hoy se cuestionan, cuando no directamente se eliminan, y que ponen en serio riesgo el bienestar de mañana y la protección de los derechos sociales que son seña de identidad de nuestra sociedad desarrollada.

Para que nuestra economía vuelva a crecer tenemos que poner orden en nuestras cuentas. Recortando el gasto en lo superfluo o en los privilegios injustificados de unos pocos. Exigiendo mucho más a los que mucho más tienen después de unos años de pingües beneficios. Persiguiendo ferozmente a evasores y tramposos que vienen mermando de manera sistemática las arcas del estado mientras dan lecciones de esfuerzo y sacrificio. Y, sobre todo, orientando las políticas presupuestarias a las necesidades de las personas, no de los mercados.

España es parte de la solución a la crisis global y debe ser protagonista en la toma de decisiones en los grandes foros internacionales. Iberoamérica es parte fundamental de nosotros, como también nosotros lo somos de ella. Quizás sea el momento de mirarnos en nuestro propio espejo y superar complejos de superioridad. E incluso, porqué no, de tomar nota de alternativas a algunas de nuestras prácticas, claramente envejecidas.

Lo mismo acontece con Europa. Con la Unión Europea tenemos que seguir trabajando para superar las visiones puramente nacionales y reforzar las bases de solidaridad con las que entre todos hemos avanzado en el proceso de integración. E intentar introducir nuestra propia voz como país representante de la Europa del Sur. Una voz diferente, disidente y garantista de los derechos de los habitantes de los países menos favorecidos.

Pero no todo es economía. Por muy evidente que sea, no es malo repetirlo: no todo es economía. No ignoro que la política no vive hoy sus mejores horas en la percepción de los ciudadanos. Por esta razón yo quisiera esta noche reivindicar la política porque su papel es fundamental en la salida de la crisis.

Quiero reivindicar la política grande, esa que para destacar su dignidad y valor solemos llamar la política con mayúsculas. La que, desde el gobierno o desde la oposición, fija su atención en el interés general y en el bienestar de los ciudadanos. La que, lejos de provocar el enfrentamiento y desde el respeto a la diversidad, integra lo común para sumar fuerzas, no para dividirlas. La que sabe renunciar a una porción de lo suyo para ganar algo mayor y mejor para todos. La que busca el entendimiento y el acuerdo para encauzar y resolver los grandes y fundamentales desafíos colectivos. La que se cimenta en el espíritu de servicio y se acomoda a los principios de la ética personal y social. La que es capaz de sacrificar la satisfacción del corto plazo, a menudo efímero, para ensanchar el horizonte de sus ambiciones. Una política de la que, en fin, carecen actualmente España y Europa.

Para conseguirlo, es necesario promover valores como la igualdad, la justicia social, la solidaridad, la responsabilidad. Valorando, destacando y reconociendo el trabajo realizado desde hace más de tres décadas, debemos asumir que nos encontramos ante un nuevo tiempo. Un nuevo tiempo que requiere un nuevo marco de convivencia, que fortalezca el reconocimiento de nuestra pluralidad y el amparo de las diferentes lenguas, culturas e instituciones de España. Es hora de que todos miremos hacia adelante y hagamos lo posible por cerrar las heridas abiertas o, al menos, por no abrir otras nuevas. Lanzar desafíos y amenazas al Estado o atacar la cultura, la educación o la lengua de una Comunidad histórica no parece el mejor camino. Salir juntos de ésto será nuevamente un éxito de todos, ciudadanos e instituciones, basado en el respeto a las leyes y a los cauces democráticos.

La Corona puede llegar a imaginar el esfuerzo y el sacrificio que la ciudadanía está llevando a cabo. Muchos de ellos difícilmente justificables, por injustos y por infértiles. Quiero resaltar la actitud abnegada y leal de las familias y la solidaridad de muchas organizaciones asistenciales que, con su ayuda, tanto están contribuyendo a la estabilidad social, y que, al ocupar sus huecos, no vienen sino a demostrar el fracaso estrepitoso de los gestores de lo público.

También, el sacrificio de todos los españoles que dejan ahora nuestro país para conseguir mejores condiciones de vida. Desde aquí expreso mi vergüenza y traslado mis sinceras disculpas hacia ellos y sus familias por no haber sido capaz de contribuir a la construcción de un país mínimamente ilusionante y competitivo, en el que dar rienda suelta a su talento para ofrecer a sus conciudadanos el fruto de sus largos años de formación.

Son tiempos para que, los que de verdad pueden, se alcen en auténticos patriotas. En patriotas que antepongan la generosidad sobre el egoísmo. Generosidad, solidaridad y compromiso son valores que todos debemos reconocer, conservar y promover siempre y en estos tiempos más que nunca.

Feliz Navidad para todos y buenas noches.

La consulta


La tormenta de la campaña, las elecciones y los pactos, parece que al fin comenzará a dejar paso, poco a poco, a la calma del gobierno del día a día. Eso que pone temblones de los nervios a unos y excitados de la emoción a los otros y que han dado en llamar "la consulta", ha comenzado a vivir el principio del fin de sus días.

Cierto es que la idea vió la luz con la sentencia de muerte ya redactada. Poque no olvidemos que se trataba de una promesa electoral. Sí, sí. PROMESA ELECTORAL. ¿Recordamos la esperanza de vida de todas ellas? Pasan las elecciones. Descanse en paz.

Para colmo de los colmos "la consulta" acaba de entrar a formar parte de un acuerdo de Gobierno entre dos fuerzas políticas ideológicamente antagónicas y que se guardan una claúsula que "permitiría posponerla de mutuo acuerdo por causas justificadas".

Pobre "la consulta". Sus pasos la dirigen hacia un camino ya transitado por clásicos como "el pleno empleo", "la bajada de impuestos", "la revalorización de las pensiones" o "la línea 2" del metro de Sevilla. Así que, de momento, tranquilos todos.

Liberalización de horarios. Tres mentiras



Es así. Todo se dirige a abrir cada vez más horas los centros comerciales y menos los centros sanitarios, educativos o culturales. Cuando se habla de “libertad” de horarios se habla, claro, de la del empresario, no de la de sus empleados. Pero experiencias de comunidades autónomas como Cataluña y País Vasco (dos de las más restrictivas) y, sobre todo, de personal especializado del sector, sirven para desmontar el argumentario de los defensores de la “libertad total”.

1.- Más horas de apertura, más ventas. Ecuación simplista: cuantas más horas esté abierta una tienda, mayor será su volumen de ventas. MENTIRA: Otorgar una mayor libertad de maniobra al cliente no significa que éste aumente su presupuesto destinado al consumo. Abrimos los domingos, de acuerdo. Pero el que decide comprar el domingo por comodidad o por capricho es el que deja de hacerlo el sábado o el viernes por la tarde. El número de clientes potenciales es el mismo y el presupuesto de éstos, también. No se vende más. Se vende más espaciado en el tiempo.

2.- Como se vende más, se crea empleo.- Basada en la premisa, ya desmontada, de que más horas de apertura supone más ingresos. Supongamos por un instante que la damos por buena. MENTIRA: No hace falta ser economista para saber que aunque así fuera, el incremento de ventas o de beneficios en ningún caso supondría nuevas contrataciones. La medida inmediata que sigue a la liberalización de horarios es la duplicidad de turnos y la obligatoriedad de los empleados de trabajar domingos y festivos.

3.- La gente necesita más horas de apertura porque no le da tiempo a comprar. MENTIRA: Todo el mundo compra lo que necesita con los horarios actuales. De hecho, hasta todo el mundo acude a los bancos, a Hacienda o a renovar el DNI. Gestiones mucho más trascendentes para la vida cotidiana y con horarios mucho más restrictivos. Un centro comercial tiene un horario aproximado de 12 horas diarias de apertura de lunes a sábado.

No, la liberalización de horarios comerciales no es una medida destinada ni a estimular las ventas ni a crear empleo. ¡¡¡Pero si potenciar el consumo sería mucho más sencillo, almas de cántaros!!! Podríamos empezar por dejar de atacar su línea de flotación subiendo el IVA, recortando salarios, congelando pensiones y, en general, mordisqueando el poder adquisitivo de los que se suponen que deben ir a comprar. Que sí, que tendrán más tiempo. Pero menos dinero para gastarse que uno que se está bañando.


martes, 16 de octubre de 2012

Catalunya frívola


Dice Manuel Vicent que la piedra de Sísifo rueda ladera abajo después de que hubiéramos sido capaces de cargarla hasta la cima. Y que la pregunta es hasta qué altura descenderá. Si hasta la década de los 50 del siglo pasado, de los 60...

Como siempre, no son muchos los dispuestos a jugarse el tipo para intentar frenar la piedra a porta gayola, por más que sea la democracia de todos, las libertades de todos y los sueños de todos los que arrastra hacia al abismo. Pero esos varios manojos de radicales, antisistemas, extremistas y violentos ciudadanos que sí tienen el valor de desafiar a las normas y a sus mamporreros, también luchan por los derechos de quienes se quedan en casa. O de quienes salen a las calles pidiendo pasteles cuando ni tienen pan, ni tienen tortas.


El President Artur Mas pone fin a la legislatura más corta de Catalunya reduciendo a niveles de 2006 el gasto por habitante en educación y sanidad; aumentando en tres puntos la tasa del desempleo; convirtiendo a su comunidad en la pionera del copago sanitario; aumentando las listas de espera en hospitales un 41%; aumentando la deuda de 34.697 a 43.954 millones; cerrando centros educativos y sanitarios y despidiendo a miles de funcionarios.

Cuanto menos resulta frívolo que mientras unos hacen frente a la piedra que se despeña, otros dediquen sus esfuerzos en reivindicar un trozo de montaña que, a su lícito juicio, les pertenece.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Banderas usadas


No ocurre sólo en Cataluña. La "altura de miras" de no pocos políticos les hace usar las instituciones que gobiernan como armas arrojadizas en su batalla partidista. Las instituciones, los territorios o incluso los sentimientos de sus gentes.

Resulta útil, o al menos fácil, justificar políticas injustificables, medidas dañinas o recortes ocultos en programas electorales, aludiendo a las prácticas persecutorias de la administración inmediatamente superior en jerarquía, por supuesto de distinto signo político.

Así, el alcalde de turno señala a la vergonzante discriminación que su municipio sufre por parte del gobierno autonómico, al ser preguntado por las partidas prometidas en servicios sociales, limpieza de barrios o transporte público.

El presidente autonómico aclara que en su ánimo no estaba disminuir el número de profesores o cerrar camas de hospital, pero que la asfixia a la que el Ejecutivo central somete a su Comunidad no le deja alternativa posible.

¿Cuadratura del círculo? Añadir al discurso un elemento capaz de aglutinar ese malestar en torno, por ejemplo, a una bandera:  a Cataluña no la maltrata, persigue, discrimina o asfixia un gobierno de distinto color político. Lo hace un estado ajeno, represor de sus sensibilidades, injusto en las administración de sus ingresos, y del cual más valdría alejarse para evitar males mayores.

Ojo con quienes intentan usar banderas para esconder sus propias vergüenzas. El Gobierno de Artur Mas ha sido la avanzadilla de los recortes, drásticos especialmente en educación y sanidad. Cataluña tiene, con 821.000 desempleados,  un 22% de paro. Y lidera el ránking estatal de deshaucios con casi 5.000 en el primer trismestre del año. La solución a ninguno de estos problemas se encuentra en un trozo de tela.

viernes, 21 de septiembre de 2012

En la calle no


Claro que es normal que a un vecino le moleste que en su calle, en su portal o en la acera del colegio de su hijo, putas, chulos y clientes afeen el paisaje urbano. Entre otras cosas porque es una actividad que acarrea incordios de todo tipo: ruidos, condones usados, problemas de seguridad. Y por supuesto que no están de más las campañas de concienciación para que quienes pagan por sexo sepan a lo que están contribuyendo en la inmensa mayoría de casos.

Ahora bien, perseguir a las prostitutas que ejercen en las calles y multar a sus clientes no es que sean medidas ineficientes. Es que son simples parches, atajos, chapuzas, lavados de cara y de conciencia destinados a que no veamos lo que sabemos que pasa. Es lo único importante: no verlo. Acabar con el tráfico de mujeres y con la violencia o liberar a las miles de esclavas sexuales que viven literalmente secuestradas en pisos o en clubs de carretera no es el objetivo.

De qué otra forma se explica que las restricciones que imponen las ordenanzas municipales se limiten a la vía pública, y que ninguno de los esfuerzos disuasorios se dirijan hacia los proxenetas o hacia las mafias que se lucran con la explotación de sus víctimas.

Y todo por ese ridículo rubor que provoca en opinión pública y gobernantes el planteamiento de la verdadera y única forma de lucha contra esa forma extrema de violencia de género: regularizar la prostitución.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Somalia (I), por Jon Sistiaga


Extracto de su artículo "¿Qué tipo de arma trae a Mogadiscio?"
"Cuando aterrizas en Mogadiscio, cuando ya te has quitado de encima la impresión de estar accediendo al lugar mas peligroso del mundo, a la capital de ese Estado fallido que es Somalia, un funcionario te pide que rellenes el formulario de entrada al país. Bien, como pasa en cualquier aeropuerto del mundo. Pero cuando ya has respondido a los habituales apartados de cómo te llamas, de dónde eres, cuál es tu numero de pasaporte o qué vienes a hacer, debes de contestar a la pregunta numero 16, esa que dice "¿Qué tipo de arma trae?"(...)
Hay milicias en cada esquina, hay un Kalashnikov en cada lugar al que mires, hay camionetas artilladas con tipos malencarados pasando veloces en todas las direcciones. Somalia es el señorío de la guerra. Llevo unas horas aquí y ya he conocido varios adolescentes que no han vivido otro entorno que el del combate. Que su niñez ha sido corrompido por unos mayores que les enseñaron a disparar antes que a leer. He visto un crío de 14 años, armado con un AK-47, amedrentar a una cola de refugiados que se peleaban por una escudilla de arroz."

La crisis, por Ramón Lobo


Extracto de su artículo "Por qué hemos perdido la guerra":
"Esta nace del expolio sistemático provocado por la desregulación, del vale todo si es para los míos, y del trillón de dólares que se han dejado en el camino los guerreros del antifaz. La crisis es otro atentado terrorista; devora puestos de trabajos, salud y escuela; devora sobre todo el futuro de millones y amenaza con tragarse todos los derechos laborales y avances sociales por los que lucharon generaciones. Esos derechos son la democracia, su esencia, no el voto en lista cerrada."

miércoles, 14 de septiembre de 2011

11-S, ¿Por qué?


Desde los entretenidos “cómo vivió ‘fulanito’ el 11 de septiembre”, pasando por intentar adivinar qué sería hoy el mundo de no haberse producido la tragedia, hasta planteamientos tan ingeniosos como el de la 2 Noticias con “qué se iba a contar en los informativos aquel martes, y nunca se contó por los atentados”.
La efeméride de la primera década del 11-S ha dejado una interesante y profusa colección de reportajes, crónicas, entrevistas y recordatorios varios en los medios de comunicación, como no podía ser de otra forma.
Pero, bien por torpeza en la búsqueda, o tal vez porque no ha sido demasiado prodigado, he echado de menos estos días un enfoque que me despierta especial interés. ¿Por qué ocurrió el 11-S? ¿Lo tenemos claro diez años después?
Desechando ‘conspiranoias’ que vienen a situar a los propios EEUU detrás del diseño de la matanza, tropiezo con un interesante análisis de Peter Bergen, el único periodista occidental que logró entrevistar a Osama Ben Laden. Destaco los puntos que me merecen una mayor relevancia.
1.- Entrenados para matar. La guerra de Afganistán contra la URSS radicalizó a toda una generación de militantes islamistas que, entrenados y armados por los propios Estados Unidos de América, fueron el germen de una organización fundada en 1988 bajo el nombre de Al Qaeda.
2.- Humillación. Según el investigador Bernard Lewis, existe en el mundo islámico un sentimiento generalizado de humillación desde hace décadas, simbolizado en el final del imperio otomano y su “ignominiosa división por parte de los británicos y los franceses tras la Primera Guerra Mundial”. Afirma Peter Bergen que “para Ben Laden, el acuerdo Sykes-Picot de 1916 que dividió el imperio otomano entre los franceses y los británicos tiene la misma resonancia que la que tuvo para Hitler el tratado de Versalles de 1919”. Algunas semanas después del 11 de septiembre de 2001, en Al-Yazira, Ben Laden dijo: “Lo que Estados Unidos está probando ahora es algo insignificante comparado con lo que nosotros hemos saboreado por decenas de años... Ni Estados Unidos ni la gente que vive allí podrán volver a dormir seguros antes de que nosotros podamos hacerlo en Palestina, y no antes de que los ejércitos de los infieles abandonen la tierra de Mahoma”.
3.- Política exterior. Según Ben Laden, lo que quiso combatir con los atentados es precisamente la política exterior de Estados Unidos en Oriente Medio, especialmente el apoyo a Israel en el conflicto con Palestina, y no la cultura occidental (de hecho, nunca hizo mención a Hollywood, la homosexualidad o las drogas).
4.- Globalización. La extensión de las redes de comunicación gracias a Internet y también a los canales de televisión vía satélite durante la última década del siglo XX, hacen que en 2001 los militantes islamistas estén mucho más informados de la suerte que corren musulmanes en Cachemira, Palestina, o los Balcanes, y del rol que juega Occidente en muchos de esos conflictos.
5.- Cómplices. Los regímenes autoritarios de Oriente Medio ayudaron a incubar militantes. Sayyid Qutb, líder del movimiento militante yihadista, y más tarde Ayman al-Zawahiri, el número dos de Ben Laden, se radicalizaron durante el tiempo que estuvieron en las cárceles de El Cairo. Para Bergen, no es un accidente que tantos miembros de Al Qaeda hayan sido egipcios y sauditas.
6.- Odio engendrado en Occidente. Tres de los cuatro pilotos suicidas y dos de los terroristas que planearon los atentados radicalizaron sus posturas islamistas viviendo en Occidente. La falta de integración y la discriminación parecen haberlos volcado hacia el extremismo. De hecho, un estudio llevado a cabo por el analista Swati Pandey y por el propio Peter Bergen arroja una conclusión alarmante. Uno de cada cuatro terroristas involucrado en ataques a Occidente (Nueva York, Madrid, Londres), había estudiado en universidades occidentales.
7.- Ataque estratégico. Del mismo modo que Estados Unidos puede que subestimara el riesgo de un ataque en su propio territorio procedente del terrorismo islamista, parece ser que Ben Laden consideraba a Estados Unidos un tigre de papel. Capaz de soportar apenas algunos golpes antes de retirar su custodia de territorios dominados por regímenes aliados a Occidente, dejándolos así más vulnerables y accesibles al yihadismo.
Diez años después, Al Qaeda ha sido descabezada, y sus líderes, con Ben Laden a la cabeza, eliminados. La red terrorista parece ganar influencia en el Magreb y, sin embargo, no ha conseguido tutelar las revueltas en Egipto, Túnez o Libia.
¿Empezó Al Qaeda a construir su declive el 11 de septiembre despertando (otra vez) a un gigante dormido y despertando también el recelo de la mayoría del islam? ¿Fue profético, por el contrario, Hosni Mubarak cuando afirmó que la guerra de Irak generaría “100 nuevos Ben Laden”?
Quizás sea ése el legado del hombre que ideó el mayor ataque terrorista de la historia contra Estados Unidos. Y quizás obviar las causas sea una mala manera de disminuir las probabilidades de que acciones de este tipo puedan repetirse.

lunes, 26 de abril de 2010

Éxito


"Muchos fracasos de la vida han sido de hombres que no supieron darse cuenta de lo cerca que estaban del éxito cuando se rindieron." (Thomas Edison)

viernes, 16 de abril de 2010

14 de abril


(Comentario del programa "De cuatro a seis" del 14 de abril de 2010)

Que la II República fue un período democrático de la historia de España brutal e ilegalmente abortado por un golpe de Estado que provocó una cruenta guerra civil, no tiene discusión. O al menos no debería tenerla.

Lamentablemente afloran las posturas revisionistas que pretenden justificar aquel execrable levantamiento militar que supuso un atentado contra la libertad individual y colectiva de los ciudadanos españoles. En ningún caso los fallos cometidos por los diferentes gobiernos republicanos que no supieron plasmar una estabilidad de facto en el conjunto del país, pueden convertirse en modo alguno en justificación del golpe franquista.

Apuntado, conocido y reconocido ésto por la inmensa mayoría de la sociedad civil, política y mediática contemporánea, no debe sin embargo hacernos víctimas de anacronismos.

Hoy, 79 años después de aquél 14 de abril, vivimos una realidad radicalmente diferente. Una realidad protagonizada por la etapa democrática más amplia y estable de nuestra historia. Con carencias, en efecto. Con retos, por supuesto. Con debilidades, evidentemente.

Pero una etapa construida sobre la sangre, el sudor y las lágrimas de varias generaciones de españoles. Una etapa que tiene el pilar básico del consenso, de la reconciliación. Y con la asimilación mutua de las dos Españas de que para llegar a esto había que dejarse cosas, muchas, por el camino. Una etapa por cierto con bandera propia, acatada por todos en su día.

No debemos olvidar que el 14 de Abril de 1931 es una fecha clave en nuestra historia reciente: desembarcó en nuestro país la democracia. Pero esto también lo reconocen los que a las manifestaciones van sin la tricolor.

Aquella guerra la perdió la democracia. La ganó la ilegalidad. En efecto, al final pasaron. Algo que condenamos, pero que ya no podemos cambiar. Por mucho que algunos sigan abrazados a banderas de otros tiempos.

martes, 6 de abril de 2010

Como Melvin


Seguro que muchos recuerdan a Jack Nicholson en Mejor Imposible. Encarnaba a Melvin, un maniático compulsivo que cerraba y abría varias veces los cerrojos de su piso al entrar o salir y que sorteaba de manera obsesiva las líneas del acerado cuando paseaba por la calle. Alguien tan escrupuloso como para llevarse los cubiertos de casa al restaurante o como para usar hasta una decena de pastillas de jabón para lavarse una sola vez las manos.

Un personaje delicioso del cine contemporáneo. Pero también un ejemplo a seguir.

¿Se imaginan que los líderes de los partidos políticos fueran como Melvin? Maniáticos compulsivos. Enfermizos del rigor autoimpuesto. Sólo haría falta que en vez de obsesionarse con las rayitas de las aceras lo hicieran con vaciar las cloacas de sus propias formaciones. Que fueran enfermizamente tozudos, no para arrojar al cubo de la basura las inocentes pastillas de jabón de glicerina, sino para desterrar de por vida a los que tienen las manos sucias de robar. Que no se llevaran el tenedor y el cuchillo de casa pero que sí prestaran toda su atención en conocer con quién comparten mesa y mantel durante tantos años.

O el personaje encarnado por Nicholson se convierte pronto en un referente político de este país, o quizás un día despertemos y ya sea tarde: todos pensaremos que todos son iguales. Que pase lo que pase nunca pasa nada.

Ojo con esto. Ése día los partidos, los políticos y la democracia compartirán espacio con las pastillas de jabón de Melvin.

jueves, 25 de marzo de 2010

No comment


"Las máximas autoridades del Vaticano, incluido el que sería futuro Papa Benedicto XVI, encubrieron a un sacerdote estadounidense que abusó sexualmente de unos 200 menores sordos. Así lo cuenta hoy el The New York Times mediante unos documentos obtenidos y publicados.

La correspondencia interna de obispos en Wisconsin directamente al cardenal Joseph Ratzinger, el por entonces futuro Papa, muestra que mientras los responsables eclesiásticos discutieron sobre la expulsión del cura, la prioridad mayor fue proteger a la Iglesia del escándalo, según asegura el diario en su página web.

Los documentos proceden de la causa judicial abierta contra el reverendo Lawrence C. Murphy, que trabajó durante más de 20 años, entre 1950 y 1974, en una escuela para niños sordos de Wisconsin.

El arzobispo de Milwaukee en 1996, Rembert G. Weakland, envió dos cartas informando de ello, sin obtener respuesta, al cardenal Ratzinger, que entonces dirigía la Congregación para la Doctrina de la Fe, encargada de estudiar esos casos.

Después de ocho meses, el segundo responsable al frente de la doctrina oficial católica, el cardenal Tarsicio Bertone, actualmente secretario de Estado del Vaticano, ordenó a los obispos de Wisconsin iniciar un juicio canónigo secreto que podría haber terminado con la expulsión de Murphy del sacerdocio.

Sin embargo, Bertone paró el proceso después de que Murphy escribiese personalmente a Ratzinger diciéndole que ya se había arrepentido y que estaba enfermo.

Murphy nunca fue juzgado o sancionado por la Iglesia e incluso la policía y los fiscales hicieron caso omiso a las declaraciones de las víctimas, según los documentos en poder de The New York Times, que los obtuvo de los abogados de cinco hombres que demandaron a la Archidiócesis de Milwaukee."

(Agencia EFE)

La semana pasada el cardenal Antonio Cañizares manifestó que situaciones como éstas no le preocupan porque las considera meros ataques para evitar que se hable de Dios.

Abusos sexuales. A menores. Ocultados a conciencia durante años. No hace falta decir nada más.

martes, 23 de marzo de 2010

Regreso al estercolero


Jaime Mayor Oreja ha vuelto a las andadas. Si hace tan sólo unos días, en la conmemoración del 11-M, nos congratulábamos de que seis años después el debate político se haya alejado de la manipulación interesada y partidista del terrorismo, el eurodiputado del Partido Popular ha acabado de golpe con todo eso.

Ha devuelto el discurso político al estercolero. No sé a cuento de qué y me da exactamente igual el contexto. Mayor Oreja ha dicho hoy que no tiene dudas de que el Gobierno esté negociando con ETA para dejar presentarse a la banda terrorista a las municipales a cambio de que ésta ayude a Zapatero a ganar las generales de 2012.
¿Dónde son capaces de situar su discurso público los políticos? ¿En los vertederos del fanatismo? ¿En la constante violación de la responsabilidad pública que implican sus cargos?

Bien haría el PP en desacreditar inmediatamente una agresión semejante hacia la razón política y la decencia moral. Y desmarcarse de posturas con las que a veces, por cierto, ya ha flirteado.

Acusar a un Gobierno democrático de pactar su llegada al poder con una banda terrorista es extremadamente grave. Sobre todo si se hace una manera cobarde, es decir, sin pruebas.

Por cierto, el autor de unas declaraciones como éstas fue en su día el responsable de la lucha antiterrorista en este país.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Gente


Escucho a algunos gurús del progresismo mediático poner paños calientes a la crisis económica. Sustentan que en realidad no es para tanto, que hay mucho de psicológico y que sobran los agoreros.

Se trata de una postura que da una vuelta de tuerca al género del surrealismo literario. Es como si para justificar sus inamovibles posturas político-mediáticas, las que por cierto les tienen garantizados sueldos galácticos y sillones de privilegio, tuvieran que hacer saltar por los aires las supuestas convicciones ideológicas que venden al oyente, al lector, al espectador.

Quiero decir que no es extraño encontrarse con los auténticos azotes de los gobiernos de derecha o los mayores garantes de las libertades y derechos ciudadanos, anteponiendo en estos días los intereses del poder a los de la gente. Identificando crítica al Gobierno con alistamiento al partido opositor.

A unos de esos referentes mediáticos oí precisamente hace no muchas semanas. Argumentaba que los datos económicos con los que desayunamos cada mañana no se corresponden con la realidad que él se encontraba cuando cruzaba la puerta de su casa. Que no tenía localizada a tanta gente que lo esté pasando tan mal.

Datos nuevos. De hoy. Del Instituto Nacional de Estadística: casi el 20% de la población residente en España estaba por debajo del umbral de la pobreza relativa en el año 2009, una de cada tres familias no es capaz de hacer frente a gastos imprevistos y más del 30% reconoce pasarlas canutas para llegar a fin de mes.

Quizás es cierto que estas realidades sean ajenas a esos gurús mediáticos del progresismo. Lo que ocurre es que, al menos de vez en cuando, es sano bajarse del taxi y coger el metro o el autobús. Salir del despacho y pasear por las calles de los barrios. Sobre todo si uno aspira a ser honrado cuando osa hablar en nombre de ese algo tan voluble y heterogéneo llamado GENTE.